Todo comenzó cuando de niño sufrí lo que la psicología llama un trastorno de estrés postraumático, yo solo lo llamo haber tenido un muy mal día. Como sea, después de lo ocurrido ese día simplemente siento la necesidad de ayudar a los demás. No puedo dormir tranquilo teniendo en mente que allá afuera hay homicidas que aún no han sido castigados y que tú, o cualquier otra persona en el mundo podría atrapar. Vivo pensando que si está en ti el poder hacer algo por alguien más entonces tienes la obligación moral de hacerlo, la justicia y el hacer el bien no es un logro de pocos, es un trabajo de todos.
Me obsesioné con la ridícula idea de ayudar a los demás desde las sombras y darles esperanza.
Creí que haría esto solo. Hasta que conocí a mi compañero. Talentoso, brillante, y con una capacidad intelectual sobresaliente. (Casi mejor que la mía... Solo casi)
Recuerdo que eramos para nada apegados hasta que descubrimos que teníamos potencial y que los dos compartíamos la misma pasión por el misterio y la justicia.
Hemos trabajado juntos por unos cuantos año, un día a mi compañero se le ocurrió la idea de crear un blog, yo no estaba de acuerdo ya que siempre he preferido el anonimato pero ahora que lo pienso bien esta es una oportunidad de expandir nuestro trabajo y alcanzar a más personas.
